lunes 23 de noviembre de 2009

LAS ACTIVIDADES DEL FORO SIGLO XXI EN TARIFA 2009.

Por LUIS ALONSO HERNÁNDEZ. Veterinario y escritor.

En pasquines distribuidos por los lugares considerados taurinos de la ciudad, se había anunciado así :

CHARLA-COLOQUIO EN EL FORO TARIFA SIGLO XXI.
"Pinceladas sobre Tauromaquia"
Charla Taurina de
D. Luis Alonso Hernández.
Presentado por A. Casado.
Viernes 6 de noviembre a las 8 de la tarde.
Sede Partido Popular. C/ San Sebastián.

Y efectivamente con puntualidad taurina, allí estábamos para charlar un rato del toro y dar a conocer a los tarifeños la importancia que su ciudad tuvo en el desarrollo posterior de la Tauromaquia, por aquello de ser el primer territorio elegido por Tariq (Tariq ibn Ziyad al-Layti) el subalterno de Musa ibn Nusair, como toma de contacto para la posterior invasión musulmana del 30 de abril del año 711 en Gibraltar.
Nos presentó Antonio Casado reconocido taurino a raíz de crear la Escuela Taurina Tarifeña (hoy desaparecida) durante su etapa política en los designios de la muy noble y heroica Tarifa.
Seguidamente el director del Foro Juan Andrés Gil García presentó nuestro último libro “De pronóstico reservado” que, por mediación nuestra, le había sido enviado desde la Excelentísima Diputación de Valladolid editora del mismo.
Hablamos solamente del elemento principal de la Fiesta, de su origen, de su comportamiento, de la bravura y sus grados y de los orígenes de la misma. Todo de manera improvisada a la que apoyaban unas diapositivas animadas al efecto, con la finalidad de que la concurrencia no se durmiera.
La experiencia adquirida a través de muchos años de conferencias de todo tipo, nos llevó a la valoración de que la charla debió interesar, puesto que los escuchantes permanecieron quietos en sus asientos sin impacientarse ante los deseos de que lo que se dice acabe cuanto antes, y a pesar de que en el mismo lugar y tras nuestra conclusión, tendría lugar el consabido Bingo de los Viernes por la noche.
No es Tarifa ciudad que se desviva por los toros a pesar de sus muchas connotaciones taurinas, no obstante el aforo del recinto estuvo al completo.
El coloquio final resultó interesante por las preguntas formuladas a las que traté de responder acorde con mis conocimientos sobre el particular y que al parecer dejaron satisfechos a los examinadores.

sábado 21 de noviembre de 2009

EL ENTIERRO DE ANTONIO RIVERA ALVARADO EN BARBATE.

Por LUIS ALONSO HERNÁNDEZ. Veterinario y escritor.

Eran las 15:30 horas del día 11 de noviembre del año en curso cuando acompañado por Mateo Silva y Cayetano Piñero -en el todo terreno del primero de los mencionados-, nos dirigíamos a Barbate para dar el último adiós a un taurino que iba a ser enterrado a las 17.00 horas en el cementerio de la ciudad gaditana.
Personalmente lo conocí hace muchos años cuando me lo presentó un familiar de mi mujer que compartía oficio, carnicero, con él, pero después nunca volví a coincidir de cerca con quien ahora nos ha abandonado para siempre.
Mateo Silva si fue amigo personal del finado y durante el trayecto Tarifa - Barbate vía Barca de Vejer, nos fue hablando de este hombre en términos elogiosos: “fue un trabajador nato”, “una persona que gustaba de culminar todo lo que empezaba”, “no le gustaba dejar nada a medias”, ”muy exigente en todo”. Nuestro interlocutor goza de 82 años de existencia, siete menos que el finado, pero está lúcido al máximo y conduce con una soltura propia de un conductor de 25 años.
Al llegar a Barbate, la Policía Municipal nos marcó el itinerario a seguir para llegar a la Iglesia de San Paulino, pues debido a la enorme multitud que acudió al sepelio, se habían tenido que cortar algunas calles en las inmediaciones de la iglesia. Llegamos, tras dificultades de aparcamiento, con el tiempo justo de ver descender el féretro del coche fúnebre a hombros de sus familiares más directos rodeados, hasta el estrujamiento, por parte de los fotógrafos de los distintos medios de comunicación que se había hecho eco del, convertido en mediático, sepelio.
Acoso, carreras, codazos, empujones, maquinas y cámaras en las alturas, cables de distintos colores por los suelos. ¡Desmadre de la prensa gráfica! por tratar de lograr la instantánea mejor cotizada, mientras los familiares del finado aguantaban con estoicismo estos avatares derivados de una noticia preferencial por la presencia de personajes famosos. Los planos recogían en primicia a los diestros Cayetano y Canales para relegar a segundo plano a los demás familiares del principal protagonista del suceso. Luego, posiblemente estas instantáneas servirán de cabecera a programas de televisión a lo largo de días y semanas venideras.
Entramos en la iglesia para asistir a la misa “corpore in sepulto” oficiada por un sacerdote que glosó algunas de las escenas de la vida del finado, reconociendo que no le conocía, y haciéndose eco del sufrimiento por el que pasarían los familiares por tan sensible pérdida. No se permitió la entrada de las cámaras en la iglesia, pero dentro también había codazos por parte del elemento femenino que luchaba por colocarse en los lugares de privilegio al lado del primer banco -que estaba ocupado por los familiares directos- en su deseo de estar cerca de los nietos como personajes mediáticos.
Terminado el acto religioso, los familiares se colocaron delante del altar, mirando al féretro, en espera de que el personal pasara delante del mismo en señal de pésame. Tras cumplir con este requisito salimos a la calle, dirigidos por la policía municipal, por una puerta lateral donde la multitud ocupaba la plaza de la iglesia en espera de la salida del féretro y acompañantes.
Carreras y empujones por parte de la prensa gráfica y televisiva en su afán de encontrar la mejor ubicación para tomar y retransmitir su notica, mientras los familiares de Antonio Rivera Alvarado iban en busca de sus coches para encaminarse al cementerio.
A la entrada del cementerio nuevo agolpamiento en torno al féretro por parte de los medios gráficos.
Tras veintidós días de hospitalización por causas digestivas y respiratorias graves, el patriarca de la “saga torera Rivera” había pasado a mejor vida. Atrás quedaron 89 años de trabajos, sufrimientos, alegrías y decepciones de un hombre que quiso triunfar en el mundo del toro pero que el destino le puso la zancadilla aquel 29 de marzo del año 1942 cuando un novillo de Concha y Sierra, tras voltearlo, en el suelo, le piso la mano izquierda y tuvieron que amputarle dos dedos en la plaza de toros de Las Ventas, dejándolo inútil para este oficio y le privó de su sueño de ser matador de toros en la Maestranza de Sevilla como le había contratado su mentor Pepe Gallardo.
Condolencia general en su pueblo de Barbate. También la vecina Tarifa sintió la muerte del marido de una tarifeña, su esposa Agustina Pérez.
Por nuestra parte el más sentido pésame a sus seres queridos y que Dios recoja en su seno a un torero más del panorama taurino andaluz.¡Va por usted D. Antonio Rivera!

miércoles 18 de noviembre de 2009

LA CORRIDA DE BAÑUELOS EN LA FERIA DEL PILAR 2009.

Por LUIS ALONSO HERNÁNDEZ. Veterinario y escritor.

La corrida de Antonio Bañuelos dotada de buen trapío, sustituyó a la anunciada con toros de Alcurrucén quienes no dieron la talla en el reconocimiento. ¡Los "toros del frío" para una plaza cubierta!

Preside D. Francisco Bentué Ferrer, con media plaza de aforo. Tras un minuto de silencio por el que fuera matador de toros y crítico taurino Juan Posada, que falleció esta mañana, hacen el paseíllo los diestros:
José Luis Moreno (grana y oro), Antonio Ferrera (grana y oro) y Diego Urdiales (rioja y oro).
Sale el primer toro de la tarde. Número 98. Cansadito de nombre y con un peso de 502 kilos de peso. Un negro del 05/05. Luce el hierro de Antonio Bañuelos.
De salida remata en las tablas con los dos pitones a la vez, en embestida derecha y templada.
José Luis Moreno tras dos capotazos de recibo, se estira por verónicas en una serie de cuatro que remata con una media verónica.
Seguidamente, tras colocarse en el sitio reglamentario los picadores, lo lleva, con pases por delante sin cruzar, al caballo que monta José Manuel Quinta. El toro más pendiente de los capotes, que del caballo por lo que el piquero ha de irse a por él. Cuando el toro se arranca toma al caballo por los pechos. Quinta se agarra ligeramente caído y de este puyazo el toro sale suelto.
Quita el matador por verónicas logrando dos buenas y dos deslucidas, para seguidamente llevarlo nuevamente a los dominios del picador Quinta que ahora sí se agarra arriba para levantar de inmediato la vara para distanciarse del toro.
El toro acude de nuevo y le propina un nuevo picotazo. Se cambia el tercio.
El toro ha demostrado nobleza pero falta de acometividad.
En banderillas con lidia de Félix Rodríguez, parean Rafael Figuerola que prende un buen par siendo aplaudido y Paco Gómez que las deja arriba. Cierra Figuerola con par en lo alto, a pesar de que el toro le echa la cara arriba en el embroque.
No hay brindis por parte de José Luis Moreno.
Toro y torero en el tercio. Con la muleta portada en la mano derecha le administra un pase contrario por bajo, un redondo, un trincherazo, tres más por abajo sobre ambos pitones y vacía con un pase de pecho sobre la mano derecha.
Sigue sobre la mano derecha. Tres redondos de los cuales el mejor ha sido el último puesto que los otros dos han resultado enganchados en el remate.
Continúa por redondos. Dos buenos. El toro se para. Otro bueno y, tras cambio de muleta por la espalda, remata con un trincherazo.
Tres buenos redondos. El toro que entra con rabia hasta el extremo de meter lo pitones en la arena. Tres buenos redondos a un toro muy violento y, tras cambio de muleta por la espalda, remata con el pase de pecho sobre la mano izquierda.
Nueva tanda de cuatro redondos y, tras cambio de muleta por la espalda, remata con el pase de pecho sobre la mano izquierda.
El toro esta remiso en la embestida y una vez que embiste lo hace con bastante violencia.
Muleta en la mano izquierda. En el primer pase le pisa la muleta y lo desarma. Seguidamente logra cuatro naturales, en el último de los cuales le engancha la muleta por lo que ha de tomar nueva distancia para seguir toreando al natural. Remata con dos trincherazos sobre ambos pitones.
El toro sabe lo que se deja atrás por lo que busca al torero en el remate de los pases.
Muleta a la derecha. Serie de cuatro buenos redondos que, tras cambio de muleta por la espalda, remata con el pase de pecho sobre la mano izquierda.
Nueva tanda de redondos que remata con trincherazos sobre ambos pitones. Un desplante que arranca el aplauso del público de la Misericordia.
Tras tomar el estoque de matar, busca la igualada con doblones.
En la suerte natural estocada caída y atravesada. El toro se va a tablas para apoyar su lateral izquierdo sobre las ellas, y acto seguido salir huyendo a la carrera mientras suena el primer aviso para Moreno. Tras recorrer media plaza el toro vuelve a acularse en tablas.
José Luis Moreno entra a matar en la suerte contraria logrando un pinchazo bajo sin soltar. El toro se echa consecuencia de el metisaca anterior.
Un toro bronco y áspero que se ha pasado la lidia dando cabezazos.

Sale el segundo de la tarde. Toro muy cornalón. Número 109. Acelerado de nombre y con 503 kilos de peso. Negro meano.
Antonio Ferrera se estira por verónicas muy buenas. En una de ellas el toro se le cierne y está a punto de sufrir un percance.
Lo lleva con mucha habilidad y temple al caballo de picar. El piquero se agarra perfectamente arriba y como el toro aprieta, el mismo se está castigando.
Tras salir del caballo nuevamente es llevado por Ferrera y ahora el picador se agarra muy trasero. Cuando trata de sacar al toro del caballo éste le da un pitonazo con el pitón izquierdo en la mano.
Ferrera toma las banderillas y brindando al público recibe una gran ovación.
En el primer par el toro se arranca con mucha fuerza, el torero le gana la cara y deja un perfecto par en todo lo alto.
El segundo par se caracteriza porque el toro está cerrado en el burladero. Ferrera en la raya de picadores adornándose muy torero. Cuando el toro se arranca, lo quiebra y seguidamente se va en busca del toro y coloca un par extraordinario. El toro lo persigue y ha de tomar el olivo en un salto espectacular.
En el tercer par Ferrera hace un quiebro por dentro y clava.
Seguidamente la carrera de persecución en la que Ferrera logra parar al toro.
¡Las palmas echan humo!
Ferrera toma la muleta y se va al centro del ruedo para brindar al cielo en memoria de Juan Posada.
Comienza su faena doblándose por ambos pitones. En el segundo doblón el toro mete los pitones en la arena y está apunto de dar una volterera. Sigue por doblones al tiempo que le gana terreno hasta sacarlo al centro del ruedo.
Muleta en la derecha. Serie de cinco extraordinarios redondos que, tras cambio de muleta por la espalda, remata con el pase de pecho sobre la mano izquierda.
Nueva tanda de cinco redondos extraordinarios que remata con el pase de pecho sobre la derecha y una trincherilla sobre la mano izquierda.
¡Extraordinaria tanda de redondos de Antonio Ferrera! que tras martinete remata con un pase de pecho sobre la mano derecha y dobla con el de pecho sobre la izquierda.
¡Un toro encastado! ¡Un toro bravo! Con el que está muy valiente Antonio.
La muleta en la zurda. Cuatro excelentes naturales que remata con el pase de pecho sobre la mano izquierda.
¡Un toro con carbón! ¡Hasta el momento el mejor toro de la Feria!
Cuatro magníficos redondos que, tras cambio de muleta por la espalda, remata con el pase de pecho sobre la mano izquierda.
Deja reposar al toro. Gustándose se va acercando portando la muleta sobre la mano derecha para lograr cuatro buenísimos redondos. Un circular completo y un pase de pecho precioso abrochado con un molinete.
Tras tomar el estoque de matar busca la igualada por medio de doblones en la cara del astado.
En la suerte natural pasa el fielato con una estocada hasta los gavilanes. El toro dobla y el puntillero acierta a la primera.
Aparecen los pañuelos en los tendidos de manera mayoritaria. El presidente concede la primera oreja. Aumenta el número de pañuelos y las voces para que se conceda la segunda oreja que el presidente no concede.
El público puesto en pie pide la vuelta al ruedo para el toro que tampoco es concedida.

Sale el tercero de la tarde. Número 46. Varadito de nombre y un peso de 560 kilos. Negro del 02/05. Luce el hierro de Antonio Bañuelos.
De salida remata en el burladero por dos veces. Diego Urdiales lo lancea para pararle y quitarle la agresividad que de momento demuestra. Finalmente es su peón de confianza quien le ayuda a Urdiales en domeñar al astado.
El toro pierde las manos y el presidente incomprensiblemente saca el pañuelo verde.
Salen los mansos. Laboriosa la faena de llevar el toro a los corrales a pesar de que el torilero está valiente pisando terrenos comprometidos.

Sale el tercero bis que es un sobrero de Pallas Vicente. Numero 17. Patrullero. 551 kilos. Negro. Un toro serio.
Desdeña el primer capotazo de saludo de Diego Urdiales y se da una vuelta al ruedo. A la vuelta recibe una serie de capotazos entre los que intercala una verónica para continuar toreándole por la cara y como el toro no se para comienzan las palmas de tongo. Pierde las manos en un capotazo de Urdiales cuando trata de llevarlo al caballo.
El toro se cae ante el primer puyazo. Está totalmente inválido y ahora el presidente tiene una verdadera papeleta.
El piquero se agarra arriba y no le aprieta. Toro encelado con el caballo y no quiere salir de la suerte. El toro que pierde nuevamente las manos y aparece nuevamente el pañuelo verde.
El toro entra solo en corrales sin necesidad de que salgan los mansos.

Sale tercero bis dos.Número 16. Chaparrero. Con un peso de 500 kilos perteneciente al hierro de Palla Vicente. Es un negro chorreado del 12/04.
Diego Urdiales lo recibe estirándose en una serie de cuatro verónicas que remata con una media sobre el pitón derecho del toro.
El toro se arranca a los picadores en el momento que están saliendo al ruedo y uno de los piqueros, Manuel Bernal, se agarra perfectamente arriba.
El toro hace una buena pelea en varas. El picador levanta la vara sin quitarla de la herida producida.
El toro en la segunda entrada lo hace por su cuenta perdiendo las manos en el encuentro. Se cambia el tercio. El toro se arranca nuevamente al caballo y el picador en su defensa le administra otro puyazo. Levanta la vara mientras el toro cornea el peto del caballo, desgastándose en exceso.
En banderillas parean Agustín Serrano que deja un solo palo arriba porque el toro no hace por él. Juan Carlos Tirado prende un buen par y cierra tercio Agustín Serrano en par desigual con el que se cambia el tercio.
Urdiales no brinda.
Comienza doblándose en los dos primeros muletazos y toreándolo por la cara trata de sacarlo fuera de las dos rayas a un toro con clara tendencia hacia los adentros.
Cuando logra sacarlo fuera d elas rayas el toro vuelve nuevamente a su querencia.
Urdiales se decide a realizar la faena en ese terreno pero el toro no tiene afectividad alguna. No quiere la muleta de Urdiales y por su cuenta se da una vuelta al ruedo.
Urdiales le administra dos pases por bajo pero el toro en el momento que ve la libertad, huye.
Recorre todo el ruedo huyendo y despreciando el capote que le ofrece un subalterno de Urdiales. Tampoco quiere embestir cuando Urdiales se coloca frente a él en el terreno de la querencia, pero el toro se va para el lado contrario.
Urdiales aprovechando el viaje del toro logra una estocada baja en medio de las palmas de tongo del público.
Cuando toma un capotazo de uno de los peones el toro se descoordina momento en que se aprovecha el puntillero para finiquitarlo.

Sale el cuarto toro de la tarde. Sale andando. Lleva el número 1. Escocés es su nombre. 530 kilos de peso. Un castano bocidorado perteneciente al hierro de Bañuelos. José Luis Moreno lo saluda con unos lances en los que parece que el toro no está bien de la vista.
El toro se ha ido por su cuenta al caballo con el que ha topado. Es Díaz el que pica. El toro hace unas cosas muy extrañas. Finalmente sale suelto.
Cuando le ofrecen un capote acude pero no al capote. Extrañísimo el comportamiento del toro.
Finalmente ha quedado cerrado en tablas sin seguir los capotes.
El toro no quiere capotes. Cuando se le cita va en busca del capote pero luego no se emplea en él, yéndose a los terrenos de nadie.
Acude al caballo pero no ha apretado. Sale suelto. Nueva entrada en la que el toro, como el piquero no le quita la vara, se repucha.
Nuevamente se arranca al caballo, el piquero se agarra arriba, no le pega, pero tampoco le quita la puya de la herida.
Con lidia de Rafael Figuerola, parean, con mucha dificultad porque el toro siempre se cierra en tablas en el momento que lo dejan de capotear, Rodriguez que coloca el par a pesar de que el toro pierde las manos en el momento del embroque. El tercero coloca un buen par. José Luis Moreno pide el cambio de tercio que es concedido con cuatro palos arriba.
La faena la comienza con pases contrarios para sacar al toro de su querencia. Un derechazo al final del cual el toro se va a su querencia.
Un redondo. En el segundo el toro pierde las manos. Nueva distancia. Cuando le cita, el toro más pendiente de huir a su querencia que de embestir.
Muleta en la zurda. Dos buenos naturales al final de los cuales el toro se va a las tablas. Lo casa con pases de tirón y tras lograr un natural el toro se le vuelve nuevamente a las tablas.

En el terreno que el toro ha elegido, José Luis Moreno logra tres redondos que remata con un pase de pecho sobre la mano derecha.
El toro aculado en tablas no embiste a la muleta que de manera insistente y ayudándose con la voz le ofrece Moreno quien no obstante le roba dos derechazos, un natural rematando con un pase de pecho sobre la mano izquierda.
El público premia con aplausos la voluntad el diestro cordobés.
Insiste José Luis sobre la izquierda para robar tres naturales que remata con un pase de pecho sobre la mano izquierda.
Con la muleta en la mano derecha trata de conseguir un invertido por la espalda. Lo consigue. Un redondo, un natural y remata con un pase de pecho sobre la mano izquierda.
En la suerte contraria, haciéndolo todo el torero, logra una estocada en todo lo alto que tumba al toro sin puntilla. Ovación. El diestro cordobés ha toreado con pureza, pero las condiciones de su burel no le han propiciado el triunfo que él indudablemnte había soñado.

Sale el quinto de la tarde. Numero 63. Golondrino. Con un peso de 611 kilos. Pertenece al hierro de Bañuelos. Un toro negro con unas perchas impresionantes.
Ferrera lo recibe con una larga en el tercio, para continuar por verónicas ajustadas en franca pelea con el toro.
Toreándole por la cara lo lleva al caballo que monta Alonso Sánchez quien se agarra perfectamente arriba. El toro con la cara abajo no cabecea pero tampoco aprieta, por lo que el picador levanta la vara pero no la retira de la herida.
Tras sacarlo el banderillero lo deja en el capote de Ferrera que lo lleva nuevamente al caballo con lances templados por la cara dejándolo fuera de la raya de fuera. El piquero se agarra arriba señalando un buen puyazo para levantar la vara sin, nuevamente, quitarla de la herida.
Ferrera dispuesto a banderillear, mientras Urdiales hace su quite con dos chicuelinas y una media verónica buena.
Ferrera en el centro del ruedo. El toro se le arranca con muchos pies, lo aguanta y coloca un excelente par arriba.
El segundo es el del retrovisor. Logra un excelente par que recibe una gran ovación.
El tercero es un par al quiebro por dentro. Seguidamente trata de parar al toro consiguiéndolo. El público puesto en pie le tributa una gran ovación.
Brinda a sus banderillero.
Comienza su faena con un pase contrario en el que el toro pierde las manos. Sigue doblándose con el toro.
Dos extraordinarias tandas de redondos que remata con sendos pases de pecho sobre la mano derecha.
Muleta en la mano izquierda. Cinco buenos naturales sueltos que abrocha con el pase de pecho sobre la mano izquierda. Ovación.
Continúa sobre la izquierda con una serie de cinco excelentes naturales que remata con el pase de pecho sobre la mano izquierda perdiendo el toro las manos.
Con la muleta en la derecha logra una serie de redondos en los que ha de perder dos pasos y remata con el pase de pecho sobre la mano derecha.
¡Faena inteligente la de Antonio Ferrera que se ha dado cuenta que no puede bajarle la mano puesto que el toro protesta!
Sigue por redondos que ha rematado, tras martinete, con el pase de pecho sobre la mano derecha. Ovación.
Cuatro excelentes naturales que ha rematado con un farol, una trinchera y un pase de pecho sobre la mano izquierda.
En la suerte contraria se tira derecho logrando un pinchazo arriba. Nuevamente en la misma suerte otro pinchazo. Suena un aviso.
En la suerte natural logra una gran estocada arriba.
Ha perdido con los aceros un trofeo que tenía conseguido.
El toro muere como un toro bravo en medio de la ovación del público de la Misericordia.
Ferrera sale a los medios a recibir la ovación que el público le tributa.

Sale el toro de la jota. El sexto de la tarde. Número 93. Lanzafuego. Con 588 kilos de peso. El toro acusa un defecto en la vista y por ello no entra con claridad al capote que le ofrece Diego Urdiales.
El toro se va al caballo que monta Manuel Burgos antes de que alcance el lugar reglamentario. El piquero se agarra ligeramente contrario mientras el toro da derrotes y hace sonar el estribo.
No hay quite por parte de Urdiales que con una serie de capotazos lo lleva nuevamente al caballo de picar.
Parece como si no viera al caballo que se va colocando detrás del toro hasta lograr el frente. El piquero le da un picotazo del que el toro sale suelto. Se cambia el tercio.
El toro se arranca imprevisiblemente al caballo y el piquero para defenderse le coloca un puyazo en el lomo.
En banderillas con lidia de El Victor, Juan Carlos Tirado deja los dos palos arriba. El tercero parea magníficamente.
Diego Urdiales no brinda.
Se va por el toro con la muleta portada en la mano derecha. Comienza la faena con dos pases contrarios sobre ambos pitones y seguidamente tirando del toro por delante lo saca fuera de las dos rayas. El toro derrota el remate de los pases.
Con la muleta en la diestra logra tres buenos redondos que remata, tras cambio de muleta por la espalda con el pase de pecho sobre la izquierda.
Da distancia al toro. Se va acercando lentamente con la muleta sobre la diestra. Logra una serie de cuatro buenos redondos que remata con el pase de pecho sobre la mano izquierda.
Nueva serie de redondos que, tras cambiar la muleta por la espalda, remata con el pase de pecho sobre la mano izquierda. Ovación.
Nueva serie de redondos que remata con el pase de pecho sobre la mano derecha.
Dos pases contrarios de prueba para llevarse la muleta a la mano izquierda.
En el primer natural el toro se le cierne por lo que vuelve la muleta a la derecha. Buenos redondos que remata con el pase de pecho sobre la mano izquierda.
Se dobla con el toro a medida que lo va cerrando hacia las tablas.
En la suerte contraria pinchazo arriba sin soltar.
En la suerte contraria entrando desde lejos logra una estocada baja y trasera detrás de la paletilla.
Ha de descabellar, acertando al segundo intento.
¡Antonio Ferrera y su primer toro los triunfadores, hasta este momento, de la Fería del Pilar, Zaragoza 2009!
Una Presidencia fría y aburrida. Un público que no saca los pañuelos en las peticiones de trofeos y se deja las almohadillas blancas en sus posaderas con lo que no propician el triunfo de los diestros que, en ocasiones, se lo merecen.

jueves 12 de noviembre de 2009

NUESTRA FIESTA MÁS NACIONAL EN PELIGRO DE EXTINCIÓN.

Por LUIS ALONSO HERNÁNDEZ. Veterinario y escritor.

La Fiesta de los toros está en peligro de muerte en una comunidad autonómica de España, Barcelona, merced a la campaña anti-taurina de 180.000 firmas cuyo origen fue una plataforma que, con el nombre de PROU (basta en catalán), creó la ínclita Pilar Rahola i Martínez, falsa doctora en Filología Hispánica y catalana (es solamente Licenciada) y falsa periodista (no estudió Ciencias de la Información), pero sí llegó a ex-vice alcaldesa de Barcelona y ex-diputada del Parlamento Español por I.R.C.¡Política a fin de cuentas!
Se trata de una señora que se califica a sí misma como neutral (“ni del campo ni del mar”) pero que en sus correrías “buscando pasta gansa” por territorios fuera de nuestras fronteras, se permite criticarlos “in situ” lo cual no deja de ser algo inconsciente y temerario. Luego a… “jipar” cuando la ponen contra la pared victima de sus propios argumentos.
Esta señora es un virus para nuestra Fiesta capaz de replicarse con una virulencia fuera de lo común, solo comparable a su verborrea. Un virus en forma de sirena poco estilizada, que basa su pervivencia en estar siempre en el candelero noticiable logrado por su experiencia de muchos años ocupando estrados donde el “leitmotiv” es “graznar” (ya sé que es término propio de aves corvidas) a destajo sin pausa alguna.
Con este trabajo de “mover la húmeda” se ha ganado y sigue ganándose, de manera económica más que sobrada, la vida. Lo único que cambia es su escenario de actuación (estrados). Comenzó su bla, bla, bla en un estrado político, donde con su verborrea fácil e insustancial, ganó fama política que luego con su listeza supo explotar económicamente en los ruedos mediáticos, donde sus actuaciones se caracterizan por querer llevar siempre la voz cantante no dejando hablar a ninguno de los contertulios mediante interrupciones continuas y descalificando a todo el que pretende exponer una matización razonable. ¡Niega a los demás, lo que pide para ella misma!
Vive de esto desde el año 1966 en que, hartos de aguantar sus impertinencias, sus correligionarios la echaron del partido que la catapultó a la fama porque no podían aguantar sus ansias de protagonismo. Hay quien asegura que: “cuando se fue de Ezquerra se llevó el acta y el sueldo de todos los cargos públicos” (sic). Tuvo suerte, pues gracias a esta expulsión, no se la puede aplicar la “anécdota del sacristán” y sí en cambio hacerse omnipresente en todo debate de radio o televisión como enciclopedia derivada del “maestro liendre”. Es pieza clave de esos programas manipulados por las cadenas en su lucha por ganar audiencia que es en definitiva quien sustenta al denominado cuarto poder.
Pero…¿es una persona importante Pilar Rahola? No. Es, como alguien la definió, “de las que trabajan en España el doble juego” pero no es importante ni en Barcelona ni en Madrid a donde tuvo la suerte de ir como diputada y aprovechar su tirón político.
Pude ver algunos enfrentamientos derivados de la polémica: Toros sí, Toros no. Y quedé estupefacto con las argumentaciones dadas en sus defensas.
En el enfrentamiento Rahola – Sánchez Dragó vean las argumentaciones:
Rahola:
“Hay que abolir todo aquello que tenga que ver con tortura, maldad, porque nos hace menos civilizados”.
“En el caso de las corridas de toros, a un animal noble se le usa para abuso colectivo en su agonía”.
“Es una Fiesta antigua, pasada de rosca que nos ensucia como seres humanos”.
“Los toros aguantan por la subvenciones y los turistas”.
“No es la corrida de toros una fiesta tan popular como se la califica”.

Sánchez Dragó:
“También los estadios habrían de cerrarse porque generan violencia”
“Lo mismo con los conciertos de rock porque en ellos se fuman porros”
“Debería prohibirse la butifarra porque contiene colesterol”
“La ley de prohibición de corridas de toros en Cataluña es una ley que invade territorios sociales”.
“Es una tiranía de la democracia que no ampara los derechos de los individuos a sus usos y costumbres”.

En el enfrentamiento entre Eric Gallego – Salvador Boix:
Eric:
“La ética ha de estar por encima de matices”
“Defender las corridas de toros porque sea cultura, no significa nada”

Salvador:
“Es una tiranía tener a los pájaros encerrados en una jaula”
“No es tiranía menor la práctica de la caza”
“También es una tiranía el engordar a los patos para producir el foigrass”
Un producto cultural, primero hay que comprenderlo mediante el conocimiento de la trayectoria del espacio que lo genera, para posteriormente poder llegar al valor simbólico que la sociedad le otorga.
No me parecieron argumentaciones muy taurinas que digamos, pues estimo que la mejor argumentación para defender y proteger en su pervivencia al toro de lidia, es mantener las corridas de toros puesto que el toro es el principal protagonista de las mismas y vive gracias a su necesidad para que estas se celebren. ¡Si acabamos con las corridas de toros, acabaremos definitivamente con el animal al que ahora los anti-taurinos tratan de defender! quedando solo para el correbou al que los mismos anti-taurinos, ahora llevados por fines políticos y antinacionales, tratan de declarar fiesta de interés turístico.
Las tradiciones han de conservarse pues de lo contrario las innovaciones se dispararían de manera alarmante que como se puede comprobar a diario con el aumento del libertinaje no siempre traen buenas consecuencias.
Las corridas de toros son precisamente de los espectáculos que no reciben subvenciones de ningún tipo, las pagan los aficionados que son los que disfrutan de ellas sin perjuicio económico hacia los demás ciudadanos y generan la no despreciable cifra de 1800.000.000 de euros por temporada.

Los anti-taurinos se movilizan apoyados por políticos contrarios a la Fiesta de los toros. Todos a una como Fuenteovejuna.
Mientras que los taurinos caminamos desperdigados y sin rumbo común.
Cierto que Luis Corrales no ha dejado el tema desde el año 2003 en que presentó su no conformidad con la prohibición de asistencia a los toros a los menores de 14 años, pero se debió encontrar muy solo después de tratar de crear la Plataforma para la defensa de la Fiesta de los toros en la que contó con representaciones de los estamentos de la Fiesta.

¿Dónde están los “Joselito”, Ponce, “El Juli” y José Tomás como representantes pioneros de toreros en la Plataforma?

¿Dónde los ganaderos Joao Palha portugués y los españoles Victorino Martín y Ricardo Gallardo?
Y ¿por donde andan los intelectuales Albert Boadella, Vargas Llosa y Francis Wollf que, con el artista Joaquín Sabina, entraron en la Plataforma?
Soy consciente de lo que hicieron en un principio, pero es necesaria una acción machacona que contrarreste la acción continua y pertinaz de quienes se han declarado nuestros enemigos.
¿Qué hace la Real Federación Taurina de España? ¿Por qué no se moviliza para poner en pie de defensa a su cerca de millón de socios? ¿Dónde están las cuatro Asociaciones ganaderas? Los toreros ¿porqué no actúan? ¡Estas son las preguntas que se hacen los aficionados! pues la gran masa de espectadores circunstanciales pasa de ello como del resto de las cuestiones que les afectan en otros ámbitos de su vida.
¿Dónde están las fuerzas políticas mayoritarias, PSOE, PP para declarar a la Fiesta de los toros Patrimonio Cultural Español?
Todos los aficionados y más los que viven de ello, tenemos la obligación de movilizarnos para defender nuestros intereses y contrarrestar las posibles decisiones del gobierno catalán dimanadas de estas peticiones amparadas por unas firmas, cuando contamos con que el Parlamento Europeo respeta la Fiesta de nuestra defensa.
¡Hagámoslo de una puñetera vez!

miércoles 4 de noviembre de 2009

ANTONIO FERRERA UN TORERO DE LOS PIES A LA CABEZA.

Por LUIS ALONSO HERNÁNDEZ. Veterinario y escritor.
¡Mis saludos para ti! Uno de los toreros más valientes de la actualidad taurina. Sin duda el más pundonoroso por tu acervado sentido de la honradez y dignidad torera en el ruedo.
Le he visto derramar lágrimas de impotencia ante incomprensibles actitudes de públicos y presidentes lerdos en materia taurina, después de faenas de verdad ante morlacos no menos verdaderos. ¡Siempre acató las decisiones con resignación y educación exquisita tragándose la ácida saliva del momento como los toros bravos se tragan la sangre en la muerte!
Parece ser que tampoco los puristas reconocen tu arte por aquello de que el fajarse con toracos no está dentro de la exquisitez del arte ante babosas.
Tal vez porque para ellos no eres merecedor de mimo como lo son, por parte de los críticos taurinos, los diestros considerados de “perfume caro” aunque faltos del fijador de la persistencia.
Tu debes ser para ellos un torero de “talanquera” que se juega la vida un día si y otro también ante las mismas aficiones que ellos, pero ante los toracos que esos divinos desprecian. ¡”Toreritos de arte”! a los que se les piden las orejas aunque no hayan matado el toro ni expuesto un alamar.
Toreros que “torean muy bonito” pero que, como dijo "Joselito", “lástima que no sepan torear” y tiran por la calle de en medio en el momento en que ven la más mínima dificultad en el desarrollo de la faena.
Tú lo das todo siempre. Tienes técnica, valor y no estás carente de arte en los tres tercios que ejecutas como torero completo que eres.¡El legado de Bunyola perfeccionado en Villafranco de Guadiana!
Con el toro de Bañuelos,número 109, llamado "Acelerado", con 503 kilos de peso y unos "petacos" impresionantes que salió en la feria de Zaragoza 2009, estuviste sobrado y ese toraco bravo y con picante tenía Usía. ¿Cuántos figurones de los de “perfume caro” hubieran podido con él? ¡Es nuestra pregunta del millón! Era una plaza de primera. ¡Y diste espectáculo! al tiempo que llevaste el congojo a la concurrencia de recios mañicos.
En la inauguración de la plaza de toros cubierta del pueblo cacereño de Navalmoral de la Mata, diste toda una lección de pundonor, de ese amor propio, de ese sentimiento que tu persona lleva para quedar bien ante los demás y ante ti mismo. De esa “vergüenza torera” que, al perderla, llevó a Mazzantini, en su día, a dejar los toros para dedicarse a la política, y a ti, con causa más que justificada para aliviarte, a esforzarte al máximo para agradar a un público de un pueblo al ser consciente que es este contingente humano quien sustenta la Fiesta y por ende vuestro oficio en acciones que os honran. No eran los toros de Bañuelos pero los portugueses de Ascençao Vaz no eran tontos ni muchos menos, por eso uno de ellos te hirió en cuanto pudo.
Me encantaría tener la facilidad de Agustín de Foxa para poder hacerte un poema que se pareciera en algo al que este poeta leyó a “Manolete” en la cena de homenaje que las personalidades del momento le dedicaron en el restaurante Lhardy. No obstante lo cual ahí va el mío:
Tuviste la gesta torera en tu tierra de adopción, Extremadura
y en una plaza de nueva generación,
de no acabar un espectáculo tirando por la calle de en medio.
Y a pesar de tu cornada envainada en uno de tus gemelos,
echaste un capote a un compañero mermado de facultades
y acabaste una gesta como la acaban los hombres de bien.
Tuviste el valor de conquistador de naves,
dimanado de tu tierra de adopción,
pero templado con el calor de tus tierras ibicencas de nacimiento.
¡Ten mucha suerte en tu trabajo! ¡Torero!

martes 3 de noviembre de 2009

PERSONAJES DE TARIFA: FERNANDO LEÓN GUTIÉRREZ “CATAPÚM”.

Por LUIS ALONSO HERNÁNDEZ. Veterinario y escritor.

Se trata de un novillero con caballos que nació en Tarifa un 26 de mayo del año 1951. Conocido vulgarmente por el apodo de “Catapúm” que como todos los motes se trata de un sobrenombre dado como consecuencia de una cualidad o condición que poseía uno de sus antepasados, sin que Fernando sepa el origen del mismo pero si la procedencia, de su padre.

Su afición a los toros le viene de que cuando niño colaboraba trayendo del campo el ganado que los carniceros mataban en el matadero de Tarifa. Cuando salía un becerro bronco, Fernando se quitaba la camisa y trataba de hacerle embestir.
Fue familiarizándose con los astados y como sabía lo que había en los corrales del Matadero Municipal, si les consideraba con afectividad de embestir, acudía en las noches con sus colegas de correrías para tratar de sacar algún que otro muletazo. Si el becerro embestía le exprimían hasta la extenuación.
Los carniceros se quejaron al Alcalde D. Juan Núñez Manso porque la carne de los becerros se asemejaba a la procedente de las reses de lidia y sabían que era consecuencia de ser toreados en la noche anterior a su sacrificio, en los corrales del matadero.
En los pueblos todo se sabe y las denuncias de los carniceros apuntaban hacia el bueno de “catapúm” que un buen día recibió una orden por parte del Jefe de los Municipales D. Antonio Rocha para que asistiera al Ayuntamiento porque el Sr. Alcalde quería hablar con él. Puso en su conocimiento que tenía noticias que él, Fernando, al frente de un grupo de chavales toreaban por las noches a los becerros bravos que estaban en los corrales en espera de su sacrificio. Naturalmente “catapúm” negó toda implicación.

El Alcalde lo citó nuevamente al día siguiente en el Ayuntamiento, lo metió en su coche y lo llevó a los Derramaderos (Finca de la familia Núñez) porque había un tentadero.
Tentadero de retienta de vacas. D. Carlos Núñez llamó personalmente al incipiente torero y le invitó a que toreara la vaca que iba a salir al ruedo de la plaza de tientas. Nos cuenta Fernando que “era una enorme vaca con unos cuernos como las aspas de los molinos aerogeneradores que tanto abundan en Tarifa”. “Con más miedo que vergüenza” se tiró de la tapia, montó una muleta que dieron y administró a la vaca “una serie de redondos que le salieron perfectos” (sic). D. Carlos le preguntó si quería debutar como becerrista en Tarifa. Al acceder loco de contento “catapúm”, se encargó de él el empresario de la plaza de toros que era un jerezano llamado Antonio Román.
¡Debutó Fernando con el sobrenombre de “El Tarifeño” y obtuvo un enorme éxito. Tan grande que la empresa Román le proporcionó festejos sin caballos en Vejer de la Frontera, Los Barrios, Villacarrillo, Jodar, Santisteban del Puerto, Alcalá de los Gazules, Medina Sidonia, Puerto Real, San Fernando, San Roque y Valdemorillo entre otros sitios que no recuerda.

Y con este bagaje hizo su presentación con caballos en Tarifa formando terna con dos novilleros cuyos nombres no recuerda y bajo la tutela del apoderado algecireño Juan Andrade que llevaba a Carlos Corbacho. También triunfó “El Tarifeño” en su pueblo y ello le proporcionó contratos en los pueblos jienenses de Villacarrillo y Vilches, en Olvera donde actuó junto “El Platanito” y en otros muchos pueblos de la provincia gaditana,
Nos cuenta que por aquel entonces tenía un fan incondicional. Se trata de Juan Luis, el hoy conocido como “El sabio de Tarifa” quien le acompañaba a todos los lugares donde toreaba y le prestaba apoyo moral.

No sabe de donde le viene el apodo, pero lo deducimos al contarnos que su padre se vino de Jerez a Tarifa por mandato de su abuelo (que era Comisario de Policía en Jerez), huyendo del municipio jerezano en donde había propinado una paliza a un personaje de la ciudad de los vinos.
Nuestra deducción, que causó risas en Fernando y que la dio por acertada, fue: “se enredaron en una discusión el señorito y el hijo del comisario y éste…”catapúm, le dio un piñazo”.

Al preguntarle si vio los festivales de Ordoñez nos dice que no solo los vio, todos menos el primero, sino que actuó en tres de ellos.
Entró, por la vía de la sustitución del novillero venezolano “El Duende”, que iba a actuar en el cartel del sábado 7 de marzo del año 1970 compuesto por los matadores de toros Antonio Ordóñez, Miguel Mateo “Miguelín” y Francisco Rivera “Paquirri” y Fernando León “El Tarifeño” como novillero. Fue, según nuestras indagaciones, en el único festival que actuó ya que no figura en los carteles de los años posteriores.
En ese festival, nos cuenta Fernando, que se vistió junto a los demás toreros en “El Mesón de Sancho” y que presenció como “Paquirri” pidió a Antonio Ordóñez la mano de su hija Carmina que había presenciado el festival desde una localidad de barrera en nuestra plaza carente de callejón.

¿Por qué dejó los toros? Nos refiere Fernando, que porque no veía proyección en su carrera novilleril. Estaba harto de que solo le dieran novilladas en el Campo de Gibraltar donde estaba más que visto.

Se fue a Barcelona. Concretamente a Esplugues de Llobregat a trabajar en una empresa de plásticos que, como dato anecdótico, estaba ubicada enfrente de una tienda de vaqueros propiedad del cantante Manolo Escobar, cuya principal dedicación era confeccionar envases para los yogures danone.

En el año 1983 regresa a Tarifa para trabajar de albañil y se afilia a un partido político el PP para, por motivos internos, pasarse a otro que gana las elecciones y gobierna con las siglas de TAIF.
En este partido milita como Concejal de Festejos y Primer Teniente de Alcalde, D.Antonio Casado Ortiz a quien “catapúm” sugiere la idea de creación de una Escuela Taurina. Y se llevó a cabo.
¡Impresionante labor la desarrollada por este político que moviéndose a todos los niveles logró en los meses de julio y agosto durante dos temporadas consecutivas, llenar la plaza de toros de Tarifa con novilladas gratuitas donde se lidiaban erales de la Unión de Criadores de Toros de Lidia. ¡Fomentó la afición a los toros en Tarifa que permanecía aletargada desde la finalización de los Festivales de Ordóñez!
Los torerillos de la escuela de Tarifa llegaron a la final de Huelva, en las novilladas organizadas por Canal Sur. Salieron novilleros interesantes tales como: “Gallito”, “Faiquera” y “Monaguillo”. Destacó “Gallito” quien, tras debutar en Tarifa con caballos, siguió su racha triunfal en plazas como Algeciras, El Puerto de Santa María y Sevilla.

Luego…la Escuela Taurina desapareció por dejadez de sus dirigentes según comenta “El Tarifeño”.
Lo de su paso por el mundo del toro fue una satisfacción de sus años mozos que hoy recuerda con añoranza. No descarta la posibilidad de reabrir la Escuela Taurina de Tarifa, si sus correligionarios políticos ganan las próximas elecciones.
En la actualidad es muy feliz trabajando como encargado del bar de la Sede del PP en Tarifa donde trata con agrado y complacencia a cuantos acuden a tomar sus bebidas y tapas.

domingo 1 de noviembre de 2009

LA CORRIDA DE VALDEFRESNO Y SALVADOR DOMECQ ZARAGOZA 2009.

Por LUIS ALONSO HERNÁNDEZ. Veterinario y escritor.

En el día de hoy la plaza se ha llenado. Venían las figuras del escalafón y el público es lo que demanda. Luego…lo que casi siempre ocurre: “corrida de expectación, corrida de decepción”, si bien se vieron ciertas cositas distintas en quienes torean una tarde sí y otra también.
El fallo a espadas privó de trofeos que son los que en definitiva cuentan para las estadísticas y para la calificación de las corridas.
Ejerció de Usía D. Francisco Bentué Ferrer ante quien abrieron paseíllo para cumplimentarle:
Julián López “el Juli” (azul pavo y oro), David Fandila “el Fandi” (caña y oro con los cabos negros) y José María Manzanares (azul oscuro y oro).
Una corrida remendada formada por tres toros de Valdefresno y otros tres de Salvador Domecq que sustituye a la rechazada en el reconocimiento veterinario de Garcigrande.

Sale el primero de la tarde. Número 57. Buscatiempos de nombre y 554 kilos de peso. Negro de capa que pertenece a la ganadería de Valdefresno.
Un toro que de salida ha perdido las manos con demasiada frecuencia. Nada destacable en el recibo de capote por parte de El Juli que casi sin probarlo lo lleva al caballo de picar. El piquero se agarra caído, para seguidamente cuando el toro deja de apretar rectificar y levantar inmediatamente la puya.
Como a la salida del caballo el toro pierde las manos el presidente saca el pañuelo verde.
¡No es un buen comienzo que digamos!
Sale un cabestro en solitario que espera al resto de la mansada que dirige Carlos Cerdá. El toro se va en busca de los mansos pero uno de ellos se enfrenta a él si bien finalmente se raja en la pelea. Con mucha lentitud tratan de llevarse al toro quien, aburrido entra por su cuenta.

Sale el primero bis. Número 34. Se llama Capachero. Un buen mozo de 625 kilos de peso. Capa negra que pertenece a la vaca de Salvador Domecq.
El toro que una vez pisado el albero, escarba. “El Juli” con mucha tranquilidad espera que el toro se atempere un poco tras la salida y seguidamente comienza a torearlo por verónicas que remata con una media sobre el pitón izquierdo del toro.
El piquero Salvador Núñez se va al lugar reglamentario con el caballo de picar y “El Juli” que lleva al toro a su jurisdicción. El toro aprieta ante una vara colocada perfectamente arriba. El toro sigue apretando en paralelo al caballo, lo que representa una dificultad para el picador que no obstante lo pega. Finalmente lo sacan y el toro pierde las manos.
“El Juli” hace su quite por chicuelinas en serie de tres y remata con un revolera que da con el toro en tierra.
Lo lleva nuevamente al caballo dejándolo entre las dos rayas de picar. El piquero se agarra perfectamente arriba como no podía ser de otra manera ante la cercanía del toro y “El Juli” se destoca en petición de cambio de tercio que el presidente concede. El “Niño de Leganés” muy atento, lo saca del caballo recibiendo una ovación.
El Fandi” aprovecha su quite en forma de una chicuelina que empalma con una tafallera. Repite suerte y finalmente remata con una especie de farol que es muy aplaudido por el público.
¡Quite muy vistoso el protagonizado por “El Fandi”!
Con lidia de “El Niño de Leganés” parean, Álvaro Montes que las deja traseras, Emilio Fernández hijo que ha de pasar en falso a pesar de que trata de dejar una. Entra nuevamente y deja un solo palo arriba porque el otro se cae. Älvaro Montes coloca un buen par y con cuatro palitroques arriba el presidente cambia el tercio.
“El Juli” comienza su faena de muleta por alto para seguidamente continuar con un redondo, un pase por alto y un natural.
Con la muleta sobre la diestra logra tres redondos en los que el toro no humilla y remata con un pase de pecho sobre la mano derecha.
Sobre la mano izquierda logra una serie de naturales en los que el toro en el remate echa la cara arriba, por lo que se lleva la muleta a la derecha y estimulándolo con la voz logra una serie de cuatro buenos redondos que remata con el pase de pecho sobre la mano derecha. Es ovacionado.
Sigue por redondos. En el primer pase recibe un derrote y por ello se cambia la muleta a la mano izquierda. Dos naturales que remata con el pase de pecho sobre la izquierda y dobla con el realizado sobre la derecha.
Un trincherazo a la salida del cual se queda colocado para torear al natural. Logra una serie de tres naturales que remata con el pase de pecho sobre la mano derecha.
Deja que el toro repose. Muleta en la mano derecha. Se acerca al toro y una vez delante se lleva la muleta a la izquierda y logra una serie de naturales sueltos, alguno de ellos templado, pero la mayoría han resultado enganchados en el remate. No obstante cuando se va en busca del estoque de matar es ovacionado.
En la suerte natural, logra una gran estocada en toda la yema que el público refrenda con una gran ovación a pesar de resultar desarmado en el embroque. Como el toro no dobla, “El Juli” toma el descabello acertando en el primer intento.
Cuando el toro dobla ante la ovación del público “El Juli” sale al tercio a saludar.

En su segundo que corresponde al cuarto de la tarde. Es el número 4. Cocinero. Con un peso de 518 kilos perteneciente al hierro de Salvador Domecq.
Tras una serie de capotazos tratando de domeñar la brusca embestida del toro, El Juli se estira por verónicas, siendo desarmado en una de ellas.
El toro es llevado al burladero de suerte desde el que “Juli” lo cita para llevarlo al picador Diego Ortiz que se agarra arriba. El toro aprieta con la cara arriba para seguidamente desistir y Álvaro Montes lo saca del caballo.
El toro por su cuenta se vuelve a ir al caballo y Diego Ortiz se agarra muy caído. Rectifica y a la salida del puyazo el toro pierde las manos. Comienzan las palmas de tongo. El toro nuevamente vuelve a perder las manos. “El Juli” muy inteligente se destoca y el presidente cambia el tercio.
Con lidia de Álvaro Montes parean, “Niño de Leganés” que deja un buen par. Emilio Fernández que también las deja arriba y cierra “Niño de Leganés” con facilidad las deja arriba.
“El Juli” con un solo muletazo y andándole para atrás delante de la cara lo ha sacado al centro del ruedo.
Da distancia con la muleta sobre la mano derecha. Cita al toro y cuando se arranca logra un redondo que tira al toro. Nuevo cite. Una serie de redondos en los que ha de perder tres pasos entre pases para rematar, tras cambio de muleta por la espalda, con el pase de pecho sobre la mano izquierda.
Distancia al toro. Con muleta en la derecha, se va acercando despacio y cuando está a dos metros le adelanta la muleta el toro acude y logra tres redondos buenos entre los cuales ha de perder tres pasos, rematando con el pase de pecho sobre la mano izquierda.
¡Faena realizada dando distancia al toro, puesto que el astado no quiere la cercanía! Sigue por redondos entre los cuales ha de perderle dos pasos, y remata con un pase de pecho sobre la mano derecha y dobla con el de pecho sobre la izquierda.
Con la muleta en la zurda le roba dos naturales, pero como el toro puntea en el remate, le administra dos más sin mucho acoplamiento y remata con una trinchera. Hay algunos pitos entre el público de la Misericordia.
Continúa “el Juli” toreando por redondos donde lo vacía hacia las afueras y ve que la faena no remonta.
Va a por el estoque de matar y en la suerte natural logra un estoconazo en todo lo alto que el público aplaude.
Cuando el toro dobla hay división de opiniones.

Sale el segundo de la tarde. Es el primero de “El Fandi”. Lleva el número 138. Se llama Cigarro y tiene un peso de 528 kilos. Pertenece el hierro de Valdefresno.
“El Fandi” lo recibe con dos largas cambiadas en el tercio. El toro sale suelto y se da una vuelta por el ruedo.
A la vuelta “”El Fandi” andándole muy bien por la cara lo va doblando con precisión por ambos pitones para seguidamente estirarse en dos verónicas que remata con un recorte artístico y preciso.
Desde el burladero de suertes lo lleva por chicuelinas al paso, de las que el toro sale suelto, al caballo que monta Juan de Dios Quinta quien se agarra perfectamente arriba, le tapa la salida pero no lo pega. Tras sacarlo el peón “El Fandi” se hace cargo del toro.
Realiza su quite a base de tres tafalleras y remata con una revolera.
Nuevamente Quinta se agarra arriba y “El Fandi” le conmina a levantar el palo accediendo el piquero.
En banderillas el matador las toma y recibe una gran ovación.
Las banderillas con los colores de la bandera de Granada.
El primer par es el denominado de la moviola en el que el diestro andando para atrás a gran velocidad le gana la cara y clava en todo lo alto.
El segundo lo inicia subido en el estribo. Saliéndose le va ganando la cara al toro y precisamente clava en todo lo alto. Gran ovación.
Nuevamente desde el estribo se va en busca del toro para prender el par del violín.
Luego para al toro después de una larga carrera andando para atrás sin perder la cara del toro y tocándole con la mano en el testuz.
El granadino brinda su faena al público y al tiempo que deposita con mimo la montera sobre el albero recibe una gran ovación.
El Fandi se va al centro del ruedo y desde allí cita al toro, pero como no acude se va a barreras para cambiar de muleta.
Al filo de las tablas comienza doblándose por ambos pitones para seguidamente vaciarlo por alto hasta dejarlo fuera de las rayas de picar.
Muleta sobre la derecha. Logra una serie de tres excelentes redondos. El toro se para. Sigue con la muleta en la derecha. El toro duda. El toro escarba. Fandi lo saca de ese terreno para quitarle la querencia molesta.
Sigue con la muleta en la derecha. Adelanta la muleta. El toro que no quiere embestir. Al fin y a base de insistencia, le saca dos redondos que, tras cambio de muleta por la espalda, remata con el pase de pecho sobre la mano izquierda.
Muleta en la zurda. Tres excelentes naturales que remata con el pase de pecho sobre la mano izquierda.
Muleta nuevamente a la derecha. Le cita pero el toro lo único que hace es escarbar. Cuando logra que se arranque le roba cuatro perfectos redondos que remata con el doble pase de pecho.
Se distancia del toro y con la muleta portada en la mano derecha se va acercando al toro en el momento en que suena la música. Una serie de tres redondos. El toro se para debajo del cuerpo del torero que lo aguanta impávido, robándole otros dos redondos que, tras cambio de muleta por la espalda, remata con el pase de pecho sobre la izquierda.
La muleta en la izquierda. Cuatro meritorios naturales que abrocha con el pase de pecho sobre la mano izquierda. Ovación.
Un molinete para seguir sobre la mano derecha. En el primer redondo el toro duda al igual que en el segundo. El toro se le arranca improvisadamente y “El Fandi” ha de esquivar.
¡Un toro complicado con el que “El Fandi” ha tenido que andar muy listo!
El matador busca al igualada ante un toro que está muy entero que embiste con arreones tras medir mucho al torero.
En la suerte contraria logra un pinchazo arriba sin soltar. En la suerte natural, pinchazo arriba que el toro escupe. El Fandi se hace daño en la mano al encontrar hueso. Suena un aviso. Otro pinchazo arriba que le vuelve a lastimar la mano. El público le estimula con sus aplausos.
En la suerte natural a toro arrancado por lo que la podemos considerar como estocada a un tiempo, logra una gran estocada de la que el toro dobla y el puntillero acierta a la primera.
El Fandi recoge la ovación desde el tercio.
¡La espada le ha privado de trofeo!

Una necesidad fisiológica nos llevó entre toro y toro a la zona de servicios y como había demanda de los mismos no pudimos regresar a la bocana del tendido con tiempo suficiente para ver la salida y recibo por parte de “El Fandi” de los lances de saludo a su segundo oponente.
Pudimos ver como llevaba el toro al caballo de picar por chicuelinas al paso. El piquero se agarra arriba a un toro que aprieta ya la que finalmente le levanta el palo.
Fandi lo lleva nuevamente al caballo en la segunda entrada y pretende dejarlo mediante un recorte, pero el toro sigue el capote de su matador. Cuando entra, el piquero vuelve a agarrarse arriba mientras “El Fandi” se destoca pidiendo el cambio de tercio.
El toro es retenido en el burladero de suertes mientras Fandi se lava las manos para seguidamente tomar las banderillas y encaminándose al centro del ruedo brindarlas a la concurrencia en medio de una gran ovación.
El primer par se caracteriza porque en medio de una gran carrera de toro y torero, el hombre gana la cara al toro y coloca un excelente par en todo lo alto.
El segundo es prácticamente un calco del primero pues "El Fandi" le gana la cara en el centro del ruedo y dando un gran salto coloca las dos banderillas en todo lo alto.
El tercero tiene el preámbulo de un quiebro previo antes clavar arriba.
Finalmente tras una carrera en la que Fandi corre para atrás sin perder la cara al toro lo para. Una gran ovación.
Hay un murmullo en la plaza comentando la suerte de banderillas cuando "El Fandi "va a comenzar su faena.
Comienza con una serie de tres pases por alto resultando desarmado en el último.
Un toro con muchos pies al que el Fandi tras tomar una nueva muleta en barrera lo saca al centro del ruedo con pases de tirón por delante.
Tres redondos extraordinarios que remata con un pase de pecho sobre la mano izquierda.
Sigue por redondos en serie de tres que remata con el pase de pecho sobre la mano derecha. Se ha caracterizado esta serie porque El Fandi ha dado distancia al toro, perdiendo los pasos justos, para que venga con fuerza y poder ejecutar el pase.
Muleta en la mano izquierda. Dos naturales en el segundo el toro se le cierne mucho y está a punto de echarle mano. Es un toro que carece de embestida templada entra rebrincado de ahí que resulte muy difícil templarle a pesar de que Fandi lo consigue en ocasiones.
El Fandi trata de encontrar la solución a ese problema.
Con la muleta en la izquierda logra tres buenos naturales mientras el público pide que suene la música. Les remata con el pase de pecho sobre la mano izquierda.
Nueva serie de tres extraordinarios redondos que, tras martinete, remata con el pase de pecho sobre la mano derecha. Ovación unánime del público.
Se distancia del toro. Extraordinarios redondos. El toro comienza a gazapear.
Nuevo distanciamiento y a la vuelta tres extraordinarios redondos que, tras martinete remata con el pase de pecho sobre la mano derecha en medio de una gran ovación.
El toro rajado se va a las tablas. Allí con pases de tirón El Fandi lo lleva fuera de las dos rayas.
Nueva serie de cuatro excelentes redondos que remata con el doble pase de pecho. Le dan un aviso.
Estoconazo del Fandi y afloran los pañuelos de manera mayoritaria. El Presidente concede la oreja. Se pide la segunda que no es concedida.


Sale el tercero. Es el número 20. Madrilero. Con 532 kilos de peso. Pierde las manos repetidas veces antes de entrar en el capote que le ofrece Manzanares.
Aparecen las palmas de tongo. Manzanares se limita a llevarlo con pases por delante sin cruzar al caballo que monta Barroso. El toro sin apretar demasiado ha derribado al caballo subiéndose por encima del mismo mientras es coleado por un monosabio.
Trujillo lo saca y quedándose con él lo lancea de forma torera y vistosa.
Manzanares lo vuelve a llevar por segunda vez al caballo dando mucha tela al capote y toreando con facilidad al tiempo que anda para atrás. El toro se cierne por el pitón izquierdo.
El piquero rebasando las dos rayas lo pega fuerte. Se cambia el tercio.
Con lidia de Curro Javier parean, Juan José Trujillo que deja un excelente par en todo lo alto. Luis Blázquez no le va a la zaga a su compañero Y cierra tercio Juan José Trujillo que prende arriba las banderillas de la mano izquierda mientras se queda en la mano con la portada en la mano derecha.
Manzanares que ha cortado al toro mientras lo llevaba a una mano Curro Javier al burladero de suertes, remata con un pase por bajo. Toreándole por delante lo lleva al centro del ruedo. Un redondo. Al segundo se le cierne. Tres extraordinarios redondos en el último de los cuales pierde las manos y remate con el pase de pecho sobre la mano derecha. Ovación. Suena la música.
Tres magníficos redondos que remata con el de pecho sobre la mano derecha.
Nueva serie de tres buenos redondos que remata con el de pecho sobre la mano derecha. Ovación.
Muleta en la izquierda. Buena serie de naturales. En uno se le cuela y está a punto de echarle mano perdiendo el estoque simulado. Se para la música.
Dos excelentes redondos. Recupera el estoque del suelo.
Una buena serie de tres redondos que remata con el de pecho sobre la derecha. La música suena nuevamente.
Serie de cuatro buenos redondos que remata con el doble pase de pecho comenzando con el de la derecha.
Nuevos redondos que remata con el doble pase de pecho.
Se va a por el estoque de matar.
En la suerte natural, pinchazo arriba sin soltar. Palmas de consolación por parte del público de la Misericordia.
En la suerte contraria un gran estocada. El toro dobla, pero se levanta por estar muy herido para volver a doblar y acertar el puntillero.
Aparecen los pañuelos en los tendidos. Al ver que el presidente no se decide a dar la oreja aumenta el número de los mismos pero la oreja no es concedida.
Manzanares saluda desde el tercio tras ser arrastrado el toro.

Sale el último de la tarde. Es el segundo de Manzanares. El número 15. De Salvador Domecq. Focho de nombre y con 519 kilos de peso.
Manzanares ha toreado al toro con excelentes lances a la verónica.
Juan José Trujillo se hace cargo del toro para llevarlo al burladero de suertes.
Manzanares soltando mucha tela de capote lo lleva al caballo que monta el Chocolate hijo quien se agarra perfectamente arriba. El toro ha cogido al caballo por los pechos y está apunto del derribo.
Cuando lo saca del caballo Juan José Trujillo el toro pierde las manos.
Manzanares de inmediato lo lleva nuevamente al caballo. Chocolate se agarra muy contrario para tras rectificar de inmediato levantar la vara. El toro pierde nuevamente las manos en la salida.
En banderillas con lidia de Juan José Trujillo parean Curro Javier prende un gran par arriba. Luis Blázquez no desmerece. Cierra Curro Javier con un buen par resultando perseguido y quitándole “El Fandi” con perfección y ajuste. Curro Javier se destoca.
Manzanares con unos pases de tirón saca al toro al centro del ruedo. Nuevo pase de tirón para cambiarlo a un terreno más propicio.
Dos buenos redondos. Da distancia al toro. Nueva serie de tres redondos que remata con el pase de pecho sobre la mano derecha.
Nueva distancia. Tres buenos redondos. El toro se cae. Nueva distancia. Serie de extraordinarios redondos en los que incluso codillea el diestro y remata con un trincherazo sobre el pitón izquierdo.
Comienza a sonar la música, mientras Manzanares instrumenta tres extraordinarios derechazos que remata con un pase de pecho tras el cual hay un cambio de muleta de mano que pasa a la izquierda y seguidamente remata con un pase de pecho sobre la mano izquierda.
¡Sensacional Manzanares!
Tres buenos naturales ligados. El toro se para. Tres nuevos extraordinarios naturales que remata con el pase de pecho sobre la mano izquierda. Gran ovación.
Muleta en la derecha. Dos buenos redondos. Otros dos más redondos completos que son rematados con un pase de pecho sobre la mano derecha.
¡La Misericordia boca abajo!
Nueva serie de cuatro excelentes redondos que remata con un ayudado por alto y abrocha con un pase de pecho.
¡Extraordinaria faena la realizada por Manzanares!
Toma el estoque de matar.
Andándole por la cara al toro busca la igualada. Un ayudado por alto. Un natural a media altura. Le anda por delante de cara.
En la suerte natural logra algo más de media estocada en la yema que hace doblar al toro. El puntillero acierta a la primera.
Petición mayoritaria de oreja. Tendidos poblados de blanco.
El presidente concede la primera oreja. Se pide con insistencia la segunda pero no es concedida.